KANTUNILKÍN.- Regidores de Lázaro Cárdenas aseguraron que por órdenes directas del ex presidente municipal, Josué Nivardo Mena Villanueva, se pretende desestabilizar a la actual administración y eso quedó demostrado durante la décima novena sesión ordinaria de cabildo.
Y es que los tres regidores afines a Nivardo Mena, Salvador Vargas Rosas, José David Kauil Chimal y Leticia Dzib Mazun, quienes tienen un negro historial en el anterior gobierno, votaron en contra de concesionar por 15 años la prestación de servicio público de limpieza, recolección y traslado de los residuos sólidos y urbanos que generan en hoteles, restaurantes, clubes de playas, bares, negocios y casas habitacionales en la isla de Holbox
El servicio de recolección de basura es ya una exigencia de las fuerzas vivas a través del presidente de la asociación de hoteleros, Alejandro Cañedo Kantu.
A pesar de esa situación fue aprobado con siete votos a favor y cuatro en contra y los expertos dieron a conocer los beneficios bien fundamentados al grado de que la empresa que gane la licitación si no cumple con los acuerdos del contrato puede tener multas millonarias.
Sin embargo, la finalidad será la de desestabilizar al actual gobierno con miras a futuros proceso electorales, ya que en el caso del actual regidor Salvador Vargas Rosas, durante su responsabilidad como secretario general del Ayuntamiento en el gobierno de Nivardo Mena Villanueva, al cortejar a una mujer fue golpeado salvajemente por un reconocido profesor de Kantunilkín.
El Cabildo jamás tomó cartas en el asunto y en las reuniones acudía con el ojo morado y además, se involucró en demandas por libre tránsito durante la pandemia del Covid-19 y que el expediente se encuentra en la comisión de derechos humanos.
En el caso del regidor, José David Kauil Chimal, fungió como secretario particular del gobierno de Nivardo Mena Villanueva, quien tenía muchas atribuciones y que los regidores lo dieron a conocer en las sesiones de cabildo y jamás se tomó cartas en el asunto y adicional la relacionaron de manera sentimental con la actual regidora, Leticia Dzib Mazun.
Y es que en el anterior gobierno fue escenario de desvió de recursos económicos a través de la fundación “Nivardo Mena” con fines políticos; comités de obras integrado de puros trabajadores y en las supervisiones de parte del área de desarrollo social, hay programas de viviendas, techos y pisos, inconclusos.
El actual gobierno tendrá que lidiar con esos integrantes del Cabildo que en la actualidad dejan mucho que desear, ya que hasta el día de hoy no han dado ninguna propuesta a beneficio de la ciudadanía, ya que tienen sueldos ostentosos de más de 30 mil pesos de manera quincenal a pesar de ser un municipio rural.
Información: Soraya Huitrón/Quequi