Irán lanzó una ola de misiles y drones contra instalaciones de EAU, Kuwait, Qatar, Bahréin y Arabia Saudita.
La ofensiva ocurre un día después de que Donald Trump impusiera un plazo de 48 horas para llegar a un acuerdo.
Los países vecinos han interceptado el 85 por ciento de los proyectiles iraníes desde que inició el conflicto en febrero.
Irán desplegó una nueva ola de misiles y drones contra infraestructuras de Emiratos Árabes Unidos (EAU), Kuwait, Qatar, Bahréin y Arabia Saudita este domingo. La ofensiva llega un día después de que el presidente Donald Trump emitiera un ultimátum de 48 horas para que Teherán negocie un acuerdo o enfrente una escalada militar directa.
El conflicto, que entra en su sexta semana, mantiene a las naciones del Golfo en la primera línea de fuego. Esta crisis detonó el 28 de febrero, tras un bombardeo sorpresa de Estados Unidos e Israel que terminó con la vida del líder supremo Ali Khamenei y altos funcionarios iraníes.
El Ministerio de Defensa de EAU interceptó 9 misiles balísticos, un misil de crucero y 50 drones iraníes durante el fin de semana. Los escombros provocaron incendios en la planta petroquímica de Borouge y movilizaron a las autoridades en el puerto de Khor Fakkan. Desde febrero, las defensas de este país registran la destrucción de 507 misiles balísticos en un conflicto que ya suma 12 muertos a nivel local.
Las afectaciones golpearon directamente a los sectores petrolero y eléctrico. En Kuwait, los drones iraníes impactaron plantas de generación de energía y desalinización, dejando fuera de servicio dos unidades eléctricas e incendiando el complejo petrolero de Shuwaikh. Bahréin reportó un fuego similar en un tanque de la estatal petrolera Bapco Energies, aunque fue contenido rápidamente.