2 de Abril de 2025 a las 23:37

LA AGEPRO, CIEGA Y SORDOMUDA

24 de Marzo de 2025 Chetumal

Para los seudo abogados Ramiro Hernández y Pablo Guzmán, vivir en la impunidad invadiendo cuanto terreno se les cruce en Chetumal es una constante, pero no porque sean muy astutos, sino porque la autoridad responsable de evitarlo, en este caso, la Agencia de Proyectos Estratégicos de Quintana Roo (Agepro), lamentablemente, está ciega y sordomuda.

El caso del predio que se ubica en la avenida Universidad casi esquina con Ignacio Comonfort es un claro ejemplo de hasta donde pueden llegar las redes de complicidad que a lo largo de muchos años han tejido este par de vivales, aprovechándose de la necesidad de la gente.

Como hemos informado  con oportunidad, estos delicuentes, en el caso específico del predio en cuestión, no sólo se atrevieron a invadirlo pese a estar asegurado por la Fiscalía General del Estado (FGE), sino que llegaron al grado de lotificarlo y vender sus espacios a ilusos e ilusas que cayeron en sus redes con la única intención de tener un patrimonio, sin imaginar que a final de cuentas, no tienen nada. 

En este sentido, no se puede perder de vista que este tema tiene ya mucho tiempo en el tintero, pero nadie se había atrevido a tocarlo, lo cual, sin lugar a dudas, llama mucho la atención, máxime cuando la autoridad competente debió hacerse presente y no permitir que Ramiro Hernández y Pablo Guzmán, se enriquecieran con la supuesta buena fe de la gente.

El hecho de que al día de hoy este inmueble propiedad de la Agepro, y aquí vale la pena recalcarlo, propiedad de la Agepro, disponga de cuanto menos 5 manzanas con sus respectivos lotes con todos los servicios, llámese energía eléctrica, agua corriente y hasta Internet, amén de viviendas de manposteria, no de gente en pobreza extrema e, incluso, hasta una especie de castillo medieval, es insultante por donde se le quiera ver.

Aquí vale la pena preguntarse: ¿Dónde estaban los funcionarios de la Agepro cuando Ramiro Hernández y Pablo Guzmán comenzaron a crear su propia colonia en un terreno propiedad del Estado? ¿Acaso a nadie en la Agepro se le ocurrió ir a echar un vistazo a este predio asegurado por la Fiscalía General del Estado? De ser esto cierto, estaríamos ante una grave disyuntiva que prueba que los funcionarios y los directivos de esta dependencia, no están en territorio como es el principio de la Cuarta Transformación, sino en el escritorio, haciéndose "como el diablo en el panteón", mientras rufianes como los ya citados hacen lo que les dé la gana en perjuicio de las y los chetumaleños. 

El día de hoy en este predio, y así se pudo corroborar, también fue de tensa calma, los "inquilinos" están inquietos, más aún porque Ramiro Hernández y Pablo Guzmán, parece que ya se dieron a la fuga y los abandonaron. 

Ellas y ellos saben que los simples "recibos" por lo que pagaron por sus lotes, consciente o inconscientemente, no sirven para nada en caso de que la autoridad, en este caso la Agepro, decida actuar, saben perfectamente que lo van a perder todo, mientras los vivales que los convirtieron en invasores siguen disfrutando de su dinero. 

Finalmente, y ante este escandaloso caso de despojo al patrimonio del Estado, no queda más que esperar que los funcionarios de la  Agepro, si verdaderamente están libres de culpa y no son "ayudantes" de Ramiro Hernández y Pablo Guzmán, actúen de inmediato. 

Sin lugar a dudas, hoy en Chetumal y en Quintana Roo se viven nuevos tiempos, y delincuentes como los ampliamente mencionados no deberían estar en calle, sino en la cárcel.

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